5- EMPATÍA

la empatía garantizará que seguiremos sacando gente del agua a los que navegamos o surfeamos durante todo el año

Windsurfing spot introducing Sergio Pérez-Holanda in Gijón (Asturias, Northern Spain)

UN ENCUENTRO ESPERADO

Sergio Pérez Holanda es doctor en medicina y cirujano del Hospital Valle del Nalón, perezholanda@gmail.com

¡Hoy he vuelto a sentir miedo!

Hace casi 3 años me rescataron en altamar.

Esto que puede parecer una experiencia fascinante una situación aliviante y esperanzadora, es en realidad el fantasma más temible que vive dentro de mí.

Y es que aquella tarde gris y lluviosa entre Peñarrubia y el Musel, solo, muerto de frío, cansado, exhausto, sobre mi tabla de epoxy y con un “plan B” que dejaba mucho que desear, lo único que hacía era repetirme: “¿qué necesidad tenía yo de estar allí, en altamar?, ¿para qué forzaba tanto la situación, con olas de 6 metros y Suroeste rolando a Sur?”.

Osea, unas condiciones más propias del surfero de la película “Le llamaban Bodhi” o del aventurero Jesús Calleja (Desafío Extremo, La Cuatro, 2012) que de mí.

Al ir hacia las olas, primero piensas en superar tus límites y en adrenalina a tope.

Después de más de una hora y cuando ya te has divertido, piensas en llegar hasta el Puerto Deportivo, a El Musel, o lo que sea con tal de volver a tierra.

Y cuando eres consciente de que no puedes volver y que estás cansado, piensas en si alguien te echará de menos o si has dejado aviso en algún sitio.

Así las cosas, el tiempo pasa tan rápido y tus pensamientos se aceleran tanto y cada vez más, que no te das cuenta que tu cuerpo siente frío y cansancio, y que tus reservas se han ido agotando.

Al cabo de 20 minutos, empiezas a sentir miedo: Primero de perder el material, luego de no saber qué va a pasar, y entonces tomas conciencia de que te has puesto en peligro mortal sin darte cuenta.

En ese momento, un cabo de ”respeto”, un tabla con mucha aleta (que arrastre la corriente), un chaleco salvavidas, un traje de neopreno de 4mm, un reloj con boya o un móvil dentro de su funda adquieren todo su sentido.

De todo eso, hace ya casi tres años.

Ahora, eran las cinco de una tarde soleada, justo en medio de ese veranín primaveral que siempre hay entre las dos lunas de finales de marzo.

Estaba a punto de finalizar esa tarde en mi Bahía de San Lorenzo del alma, con el sol al frente y la luna a mi espalda, a la que acababa de mirar como despidiéndome de ella hasta la tarde siguiente.

Entonces, me fijé que otro windsurfer se echaba al agua desde la arena.

– “Su vela era demasiado grande para ese nordeste que iba en aumento”, pensé.

Al cruzarnos, hicimos por acercarnos el uno al otro y nos dimos el saludo de rigor entre colegas navegantes, lo cual es algo parecido a lo que hacemos una moto grande a otra en la carretera.

El tiempo de ocio, la forma de convivir en pareja, la manera de educar y relacionarte con tus hijos, la no fácil convivencia con los compañeros de trabajo, la no menos tensa con tu jefe, y como no, la investigación dentro de equipos multi- e interdisciplinares de personas. Antes o después tendrás ese encuentro esperado.

Puedes llegar a contactar con ese fenómeno llamado Inteligencia Emocional de las formas más variadas, como en esa tarde de navegación en Gijón con otro windsurfer.

Volviendo a mi rescate, mi hermano fue testigo de las malas condiciones de ese día y se quedó preocupado por mí. Así que piró el trabajo aquella tarde y esperó preocupado, ¡afortunadamente para mí!.

Cuando los acontecimientos se sobrevinieron, mi hermano avisó al 112, el cual envió un mensaje a El Musel, que recogió la patrullera de Aduanas, la cual salió a buscarme, me localizó y me rescató.

Al llegar al Puerto Deportivo de Fomento, mi hermano me aseguró:

– “Creo que acabas de alcanzar tus límites, y esto no lo olvidarás jamás”. Y prosiguió: “Algo semejante me pasó a mí en el monte”.

Todo lo cual se ha cumplido tal y como me advirtió.

Volviendo a nuestra tarde soleada en la Bahía de Gijón, mis sentimientos fueron de preocupación, al igual que en su día los de mi hermano hacia mí. Así que en vez de marcharme como tenía previsto, esperé navegando a ver qué tal se desenvolvía ese desconocido, con aquel aparejo tan desproporcionado para ese “Nordestazo”.

No mucho más tarde, me fijé que mi colega estaba “tirado” en el agua, fuera de la rompiente y no podía izar el aparejo, además, parecía que la corriente le iba arrastrando poco a poco mar adentro.

Esperé un poco más. Al pasar un cuarto de hora, y continuar “tirado”, decidí que ya era hora de acercarme.

En general, cuando me acerco en Gijón a surferos o kiteros y les pregunto si tienen problemas, habitualmente me contestan que no. Esta vez, y por primera vez en varios años, este desconocido me contestó:

– ”Gracias por venir a buscarme: he roto el pié de mástil y he perdido la tabla; la vela se hunde y estoy cansado de intentar reflotarla, me hundo con ella”.

En ese momento es cuando ¡sentí el miedo que había sentido en mi rescate!, y del que no me había vuelto a acordar con tanto realismo. Tanto que me estremecí. Me fijé en él. Estaba pálido, la cara aterida, y las manos cianóticas intentando reflotar una vela que parecía pesar una tonelada. Podía ser mi imagen aquel día que me sacaron de altamar.

Siguiendo la hipótesis de Jung comentada en artículos previos (elmensualovetense 2012), los actos están apoyados en los sentimientos, según el esquema: percepción, conocimiento, juicio, sentimiento, actitud, acto.

Dicho de otro modo, mis acciones son un reflejo de mis sentimientos. En ese momento, ell sentimiento que había en mi mente sólo era uno: aquel desconocido podía ser yo. Es más, ¡aquel individuo era yo!, alguien que se confió demasiado y que estaba pagando un precio muy alto por un descuido pequeño. Tal es el precio, que después de casi 3 años no eres capaz de borrarlo de tu memoria.

La hipótesis que defiendo es que el ser consciente de nuestros sentimientos nos permite predecir nuestros actos. En aquel momento, mi sentimiento hacia aquel desconocido era de empatía. Como el de mi hermano hacia mí tres años atrás.

La empatía es una cualidad que consiste en ponerse en la mente del otro, en el lugar del otro. Es una competencia que nos permite salir de la autoconciencia, del yo, y atravesar el círculo de lo íntimo, de lo personal, para pasar al círculo de lo social, del círculo de los demás, de los que no son yo.

Es una capacidad clave en la interrelación con otras personas. Y no debemos olvidar que las personas somos animales sociales que necesitamos relacionarnos con otros, como ya comentamos en un artículo previo (elmensualovetense, 2012).

Siguiendo las enseñanzas tibetanas (Lobsang Rampa, El tercer ojo, Secker & Warburg, 1956) puedo explicar que a través de la empatía se anulan las malas intenciones y los prejuicios, los cuales suelen ser fruto de malos entendidos y de falta de comunicación.

Al verlo, arrié y le dije:

– “Tranquilo, ya estás a salvo. Todo ha acabado”. Eran las mismas palabras que me dijo a mí el patrón de la Aduanera. Y fue lo mejor que supe decirle. En su día, esas palabras me habían parecido maravillosas y pensé que ahora podían ser mágicas.

El hombre sonrió y no dijo más.

Yo proseguí: “Haré firme tu vela a mi tabla con mi “cabo de respeto”, mientras tú te agarras al calapié y descansas de tirar de la vela”.

Así lo hicimos, le dejé en la playa y todo acabó. Me alargó la mano para que se la estrechara y nos despedimos.

Hoy sólo quedan unos rayones en la aleta de mi tabla, y cada día que los veo pienso en lo importante que es poder contar con alguien que se ponga en tu lugar y que te entienda. Podría bautizarlos como los “rayones de la empatía”.

 Considero que las personas que componen los equipos son fundamentales para el desarrollo y la innovación posterior. A mi juicio, la escucha entre ellos, y no sólo del líder hacia los demás, sino también de abajo a arriba y en transversal (de todos con todos), permitirá que todos se sientan más motivados y desarrollen esta competencia llamada empatía, que incluye la escucha activa y la comunicación, lo que las hará trabajar en armonía mutuamente motivadora.

POSTDATA: Desde aquí rindo y dedico un sincero homenaje a mi hermano, al Patrón de la Aduanera de El Musel  y a aquellos que se ofrecen a sacar del agua o se arriesgan por otras personas, simplemente por ese sentimiento de empatía. A todos esos héroes anónimos.

POSTDATA DOS: Releyendo este artículo antes de su publicación, estoy viendo en el noticiero de TPA que 3 surfistas de Salinas han rescatado a varios bañistas, en dos días consecutivos. Lo dicho, la empatía garantizará que seguiremos sacando gente del agua a los que navegamos o surfeamos durante todo el año (mientras que Salvamento de las playas de Asturias seguirá sin funcionar la mayoría del año, y cuando funciona…).

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4.- FIABILIDAD

UN ENCUENTRO ESPERADO

Sergio Pérez-Holanda es Doctor en Medicina y Cirujano del Hospital Valle del Nalón. perezholanda@gmail.com

FIABILIDAD

A mí nunca me había gustado la Fórmula Uno. Hasta la llegada de Fernando Alonso a los circuitos, me parecían unos cuantos locos de la velocidad, pasándoselo en grande.

Debo confesar que me encanta la velocidad también. Y siempre me ha gustado hacer, y no tanto ver hacer. ¡Nunca me habían atraído…, ni cuando los Mansel ni los Senna!

Mi vida fue transcurriendo al margen de la F-1, desde la bici hasta el coche, pasando por la moto.

En 2005, cuando empezamos a oír hablar de él, inmediatamente me convertí en su forofo. Me estudiaba sus carreras, los circuitos, sus oponentes y todos los posibles accesorios de los coches.


No pude evitar pedir un coche teledirigido con los logotipos de Renault en tamaño “extra-grande” para mi hijo en mi carta a los Reyes Magos de ese año. ¡La excusa perfecta!

Fernando Alonso es una Máquina con mayúsculas, que yo explico por su fiabilidad.

¡Su fiabilidad es tremenda!

En situaciones adversas, críticas o corrientes, siempre se comporta de igual manera. Sus afirmaciones en las previas se ratifican cada domingo y sus comentarios de las carreras siempre tienen el mismo tono. Sus sentimientos y sus actos son siempre fieles a su estilo de conducción.


El tiempo de ocio, la forma de convivir en pareja, la manera de educar y relacionarte con tus hijos, la no fácil convivencia con los compañeros de trabajo, la no menos tensa con tu jefe, y como no, la investigación dentro de equipos multi- e interdisciplinares de personas. Antes o después tendrás ese encuentro esperado.

Puedes llegar a contactar con ese fenómeno llamado Inteligencia Emocional de las formas más variadas, como en este inicio de la temporada de Fórmula 1, que me han recordado mis inicios de aficionado.


La fiabilidad es una característica clave para la autogestión de nuestros sentimientos y nuestra mente: es sinónimo de coherencia, o de estabilidad emocional. Es decir, ante una situación determinada, mi respuesta es la misma ya que me produce los mismos sentimientos, es decir, desde mi sentimiento a mi acto hay coherencia.

Por otro lado, la mente necesita generar expectativas sobre el comportamiento de los demás para disminuir sus inquietudes, es decir, la mente necesita generar un mapa de los peligros que la acechan. Desde el inicio de nuestra especie ha sido una “cuestión de supervivencia”. Por eso, en los demás, mi comportamiento genera expectativas sobre lo que pueden esperar de mí en unas condiciones similares. De esta manera, los demás no sienten incertidumbre o dudas sobre mi comportamiento.

Por eso, las personas fiables generan confianza y tranquilidad, mientras que en caso contrario, se generan dudas y desconfianza.


Supongo que para el Equipo Renault, la llegada de Fernando Alonso a sus boxes, supuso un punto de apoyo muy firme para trazar el rumbo que les llevaría a ser campeones del mundo. La fiabilidad de todas las innovaciones que incorporaba el piloto al coche, les hacía más competitivos en cada carrera, hasta conseguir “robarles la cartera” a la mismísima Ferrari.


Siguiendo la hipótesis de Jung comentada en un artículo previo, sus actos están apoyados en sus sentimientos, según el esquema: percepción, conocimiento, juicio, sentimientos, actitud, acto.

Lo que defiendo es que ser fiable es ser coherente con los sentimientos, por lo que, en cada situación donde se genere ese sentimiento aflorará ese acto. Es decir, ¡siento en base a lo que soy, y actúo en base a lo que siento!

Pero además, “para cerrar el círculo”, mi comportamiento refuerza mis propios sentimientos al ser coherentes.


Considero que en el campo de la investigación, las personas que componen los equipos son fundamentales para el desarrollo y la innovación posterior. A mi juicio, la fiabilidad permite ser un referente innovador para el equipo de personas, disminuye las incertidumbres interpersonales y genera confianza en el equipo.

Por tanto, la coherencia o fiabilidad por un lado (en mí) modela mi mente, refinándola y puliéndola; y por otro (en los demás,) genera confianza, la cual a su vez vuelve, como un boomerang, para generarte autoestima.


En la primera carrera del campeonato de este año, ese sábado de marzo, su coche no estaba listo para superar más del décimo puesto, pero ese domingo, sin embargo, la estabilidad, coherencia y fiabilidad del piloto consiguió un meritorio quinto puesto. Sus sentimientos (de pasión por la conducción) no se dejaron influir por las limitadas prestaciones del coche y  los sentimientos de frustración que esto podría llevarle a sentir. Y con una concentración similar a la que nos tiene acostumbrados, consiguió no cometer errores y lograr la mejor calificación posible.


La conclusión es fácil: debo generar expectativas predecibles mediante unos comportamientos estables tanto para mi mente como para los demás. Eso es básico para nuestro equilibrio emocional y coherencia de nuestros actos con nuestros sentimientos. Además permite explicar algunos comportamientos que percibamos de los demás, posiblemente iniciados y propiciados por nuestros propios actos.


Os confieso que el coche Renault teledirigido de juguete, réplica del campeón del mundo, que le trajeron los Reyes Magos a mi hijo aquel año, hoy ya no funciona, pero se encuentra encima de una de las taquillas de mi actual despacho de trabajo en el servicio de cirugía. ¡No me resistí a quedármelo!

El domingo siguiente de carreras de F-1, Fernando Alonso me volvió a ratificar su fiabilidad como conductor, haciendo un primer puesto en el GP de Malasia.

Y es que creo que en estas situaciones extremas en pista mojada, la pericia del piloto se convierte en el factor más determinante para decidir las carreras, y no tanto el coche (y sus prestaciones) que se conduce. Tanto es así, que recuerdo que el último Gran Premio que ganó, también fue con lluvia en Silverstone (GP de Inglaterra) en el 2011. Lo dicho, fiabilidad cien por cien.

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Podcast de trabajo colaborativo online. Buscando nuevas experiencias

En este Podcast hablamos sobre como impulsar el trabajo colaborativo online en trabajos de investigación biomédica. Valoramos algún proyecto futuro que vamos a desarrollar en el Hospital Valle del Nalón y las opciones sobre el futuro de la publicación en la investigación en salud. Por ello acordamos realizar un estudio entre las diferencias de la publicación establecida hasta estos momentos y la publicación web, que aporta una gran riqueza en cuanto a la presentación en diferentes formatos de los contenidos( video, podcast, etc…) así como un gran ahorro en costes de publicación y de difusión, si a esto le sumamos las diferentes fórmulas de permiso de copia, donde los contenidos aportados pueden ser utilizados según sus intereses por cualquier usuario, aportamos sin lugar a dudas una nueva experiencia en los proyectos de investigación.

Por último reseñar el tiempo necesario para que una publicación vea la luz puede llegar a ser de hasta un año desde que se termina de escribir, mientras que la web nos da inmediatez de publicación. Otro asunto a tratar es la revisión de la calidad de la publicación que es un factor clave en este proceso y que tendremos que investigar como poder hacerla.

 (Sergio Pérez Holanda Vs José Francisco Simó  hablan en el podcast sobre futuros proyectos de investigación biomédica) el audio está grabado desde un smartphone y subido a la red directamente.

Haz  click sobre la flecha inferior para escuchar el audio 

http://www.ivoox.com/trabajo-colaborativo-online-proyectos-investigacion_md_1292089_1.mp3″
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3,. Confianza en uno mismo

UN ENCUENTRO ESPERADO

Sergio Pérez-Holanda es doctor en Medicina y Cirujano del Hospital Valle del Nalón. perezholanda@gmail.com

CONFIANZA EN UNO MISMO

El ser conscientes de nuestros límites, pero también de nuestras capacidades, permite conseguir tener una valoración adecuada de uno mismo. Es un ejercicio básico para conocernos a nosotros mismos y debemos ejercitarlo diariamente, como ya esbozamos en un artículo anterior (elmensualoventense, 2012).

Al tratar de pensar en las limitaciones que no nos han permitido conseguir algún logro, no es difícil sentirse frustrado. Pero tenemos que dar un paso más: ser conscientes de ello, ver si se puede mejorar con trabajo y esfuerzo, o por el contrario, ya es una limitación insalvable que no podemos mejorar.

Un ejercicio práctico que nos permite ser conscientes de esto es preguntarse después de cualquier actividad de la vida cotidiana: ¿seré más competentes en esa actividad para la próxima vez?

Este ejercicio mental, que suena casi a masoquismo, nos permitirá avanzar en nuestra autoconciencia, e irá estableciendo en nuestra mente un equilibrio entre nuestras limitaciones y nuestras capacidades reales.

Con ello se irá forjando la confianza en uno mismo.

La confianza en uno mismo se fundamenta, a mi modo de ver, en 3 pilares: uno, en el conocimiento que tengamos de nuestras auténticas limitaciones y capacidades, consiguiendo un necesario equilibrio entre ambas; dos, de los logros que vayamos consiguiendo, los cuales reforzarán nuestras competencias; y tres, de la percepción que recibo de los demás sobre mí, tanto sobre mis limitaciones como de mis capacidades.

El tiempo de ocio, la forma de convivir en pareja, la manera de educar y relacionarte con tus hijos, la no fácil convivencia con los compañeros de trabajo, la no menos tensa con tu jefe, y como no, la investigación dentro de equipos multi- e interdisciplinares de personas. Antes o después tendrás ese encuentro esperado.

 Que pueda pasar una tarde de un día laboral cualquiera jugando con mi hija de 4 años es un hecho poco habitual, que quizá sucede una vez a la semana.

Sólo en mi tiempo de ocio puedo tener hasta mil razones para no hacerlo: el jardín, actividades con sus hermanos, los deberes, alguna reparación de bicis,… el listado es interminable. Pero ese día era un jueves de marzo y estaba con ella, peinando y vistiendo muñecas para su satisfacción y regocijo.

En un momento del juego, se quedó mirándome y dijo: “Papá, ¡mira qué bien he peinado a Nicoletta!”.

Yo estaba absorto con “la Nancy” y un peinado que no era nada fácil de sujetar con aquellas gomas de juguete, y no me percaté de la situación que se avecinaba. Así que seguí peinándola, sin más.

Al cabo de varios segundos volvió a repetir el comentario.

Y tras varios intentos, consiguió que la respondiera un “sí-sí” muy poco motivador. Más tarde, tras pocos minutos y sin mediar palabra, dejó de jugar y se fue a otra cosa. Y yo, sin pedir explicación alguna, aproveché para volver a mis cosas.

Puedes llegar a contactar con ese fenómeno llamado Inteligencia Emocional de las formas más variadas, como en esa tarde de muñecas con una de mis hijas.

Quiero detenerme aquí para explicar que la confianza en uno mismo es algo vulnerable, porque los demás inciden sobre ella. Y ésta influye sobre la valoración que tengo de mi mismo (autoconciencia). Y ésta explica los sentimientos que cada circunstancia genera, y, con éstos se pueden explicar los actos presentes y futuros.

Siguiendo la hipótesis de Jung (Buenos Aires, Edición Sudamericana, 1985) comentada en artículos previos, los actos están apoyados en los sentimientos, según el esquema: percepción, conocimiento, juicio, sentimiento, actitud, acto.

Dicho de otro modo, nuestras acciones son un reflejo de nuestros sentimientos. La hipótesis que defiendo es que el ser consciente de nuestros sentimientos nos permite predecir nuestros actos.

Pues bien, esa conciencia de uno mismo viene modulada, entre otras cosas, en la confianza en uno mismo.

Como padre, el hecho de reforzar la confianza de mis hijos, lo considero algo fundamental para su construcción mental y para el modelado de la autoconciencia de cada uno de ellos.

Aunque claramente, ¡este día no estaba pensando en ello!

Los niños no tienen aún la madurez mental necesaria para conocer y asumir sus limitaciones. La única respuesta que conoce su mente ante la no consecución del logro es la frustración; de hecho, mi hija de 4 años es un claro ejemplo de ello. En cambio, los logros les gratifican de forma natural y te sonríen. ¡Y hasta saltan de alegría!

Por otro lado, el ejercitar nuestro lenguaje verbal y no-verbal es primordial para el desarrollo de la autoconciencia de los demás. En los niños, creo que el resaltar sus logros y relativizar (pero no borrar) sus fracasos les creará confianza en sí mismos.

Insisto, se transmite verbalmente o de forma no verbal.

A propósito de esto, escuché el otro día en la televisión que el lenguaje no verbal (del que no tenemos ni idea que utilizamos continuamente) está compuesto por las posturas de nuestro cuerpo, los gestos, el tono de voz, la mirada y un sinfín de cosas más. Pues bien, resulta que éste influye en nuestro interlocutor tanto como un 60% de lo que transmitimos.

Volviendo a mi rol de padre, deseo que el niño sepa ir discerniendo sus sentimientos, y así sus actos sean reflejo de su auténtica personalidad, y no reflejo de unos mecanismos mentales automáticos o circunstanciales de frustración o de rechazo.

Aquella tarde, tras haber hecho “mis cosas” y más tranquilo, reflexioné en lo que había pasado. Y pensé: ¡qué raro!: una tarde entera que ella tenía a solas conmigo, sin hermanos ni obligaciones, y me deja sin más.

No volví a verla hasta la cena.

Empecé a darle vueltas a lo que había pasado y me di cuenta de mi grave error, pero corregible afortunadamente. Así que me sentí culpable y esperé atento a que la siguiente oportunidad se presentara.

La ocasión no tardó en llegar, y después de cenar, delante de sus hermanos me espetó: “Papá, ¿jugamos a las guerras?”. En mi infancia se llamaba “Al montonín” y se trata de tumbarse unos encima de otros y hacer un rato “el bruto”.

Era tarde, y antes de ir a la cama no es momento ideal para hacer “el burro”, pero como quería resarcirla, le dije que sí. Al cabo de 10 minutos, me dijo un “papá, te quiero mucho” y nos dimos las buenas noches, quedando para volver a jugar otro día.

– Y aproveché ese momento para intentar arreglar el error anterior diciéndole que su peinado de la tarde anterior era precioso y que quería volver a jugar con Nancy y Nicoletta otro día.

– Para mi sorpresa, me argumentó: “Pero papá, ¡si tú no haces caso, y además, a ti las muñecas te aburren!”.

– ¡No, de eso nada!, me relaja mucho y me entretiene”, intenté convencerla yo.

– A lo cual me respondió un “vale” de lo más vacío.

– Se hizo un silencio de unos segundos y me dijo: “Papá, acércate para darte un abrazo”. Nos dimos un abrazo y me fui de la habitación.

A la semana siguiente, en otra tarde lluviosa, volvimos a encontrarnos sus muñecas, ella y yo.

En esta ocasión pasamos toda la tarde sentados en el suelo jugando juntos: yo alabando su esfuerzo y ella dándome consejos de peluquería. Ese día no se marchó a jugar sola a otra esquina del cuarto. Y yo rechacé cualquier pensamiento sobre la lista de cosas que estaba dejando de hacer mientras jugaba con ella.

Considero que en cualquier campo, las personas que componen los equipos son fundamentales para el desarrollo y la innovación posterior. A mi juicio, la motivación entre ellos, y no sólo del líder hacia los demás, sino también de los demás al líder (de abajo a arriba), y en transversal (de todos con todos), permitirá que todos se sientan más motivados y desarrollen esta competencia llamada confianza en si mismos, que incluye estar seguro de nuestras limitaciones y nuestras capacidades.

Lo que no es un detrimento, sino un medio para llegar a trabajar en la interdependencia, en la que las personas trabajan en simbiosis mutuamente motivadora.

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Trabajo colaborativo online en Proyectos de Investigación Biomédica

Trabajo colaborativo

Fuente: Trinity College Dublin

En este post vamos a realizar un primer acercamiento a las herramientas que estamos utilizando para desarrollar un trabajo colaborativo online en un equipo multidisciplinar de trabajadores del Hospital Valle del Nalón donde la naturaleza del trabajo (quirófanos, urgencias, etc.) y la distribución de la jornada laboral (turnos) conllevan una gran dificultad para las reuniones offline del equipo de trabajo. En base a estas dificultades se decide realizar un trabajo colaborativo online a través de herramientas 2.0 y en base servicios de software en la nube, para la selección de las herramientas propuestas y aceptadas por el equipo hemos optado por la sencillez y facilidad en el manejo de las mismas, teniendo en cuenta que no se dispone de presupuesto para software y la diversidad de habilidades tecnológicas de los componentes,  valorando que el dominio de estas  herramientas y esta filosofía de trabajo supondrá en un futuro una gran mejora en la productividad de las empresa.

En realidad el trabajo colaborativo supone una experiencia de generosidad de todos para un objetivo común  y que en el peor de los casos generará una enorme satisfacción a aquellos integrantes de un equipo con el que compartimos nuestros conocimientos, según un reciente estudio de un equipo de investigadores del Trinity College Dublin ha conseguido demostrar por primera vez que la evolución de la inteligencia y el aumento del tamaño del cerebro pueden ser potenciados por la cooperación y el trabajo en equipo. Los resultados de su estudio han aparecido publicados en la revista Proceedings of the Royal Society donde se determina cómo conclusión que la colaboración potencia el desarrollo de la inteligencia

Las herramientas colaborativas para gestionar un proyecto de investigación online son múltiples y nuestra elección en ningún caso es cerrada ya que esta elección debe de ser carácter dinámico y adaptable a cada proyecto.

Previamente hacemos un estudio de aquellas herramientas que mejor se adapten a nuestras necesidades dependiendo del tipo de proyecto que vayamos a realizar y de los conocimientos de los participantes, formando online a aquellos miembros del equipo que desconozcan la utilización de algunas de ellas.

En la selección valoramos la capacidad de sincronización entres dispositivos, la capacidad de ubicuidad, el acceso remoto a equipos, la capacidad para compartir contenidos y trabajar en ellos los diferentes participantes.

En este video de Ficod se explica cómo fomentar la innovación a través de la colaboración y nos enseña cómo grandes empresas utilizan este sistema de trabajo para generar conocimiento e innovación obteniendo importantes resultados.

En siguientes posts iremos desglosando las diferentes herramientas utilizadas y los tutoriales para el aprendizaje de las mismas.

José Francisco Simó

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2.- VALORACIÓN ADECUADA DE UNO MISMO: CAPACIDADES Y LIMITACIONES

UN ENCUENTRO ESPERADO

Sergio Pérez-Holanda es investigador y doctor en Medicina y Cirugía. Hospital Valle del Nalón infoinvestigacionhvn@gmail.com

VALORACIÓN ADECUADA DE UNO MISMO: CAPACIDADES Y LIMITACIONES 

mente colectiva

mente colectiva

¡La selección española de fútbol es “una pasada”! La otra noche estaba viendo el partido amistoso contra Venezuela en la televisión con mi hijo de 10 años. Tras verlos jugar mi mente no pudo evitar empezar a “volar”. Os lo cuento. Y es que algunos jugadores me encantan, sobre todo Iniesta y Arbeloa. Son ejemplos de jugadores que, consciente o inconscientemente desarrollan competencias esenciales del trabajo en equipo.

No sé si les habrán dado cursos de “coaching” o de “leadership” alguna vez, aunque Guardiola o Mourihno, serían muy capaces de ello.

Independientemente de que lo hagan inconscientemente o por haber recibido cursos, el mérito está en que se dan al equipo sin esperar reconocimiento, ni premios, ni goles, ni tan siquiera “una palmadita”, nada absolutamente.

Es más, en ocasiones, si no te fijas mucho, pasan desapercibidos y tienes la sensación de que ese día no han hecho nada. ¡Nada más lejos de la realidad!

 El tiempo de ocio, la forma de convivir en pareja, la manera de educar y relacionarte con tus hijos, la no fácil convivencia con los compañeros de trabajo, la no menos tensa con tu jefe, y como no, la investigación dentro de equipos multi- e interdisciplinares de personas. Antes o después tendrás ese encuentro esperado.

 Puedes llegar a contactar con ese fenómeno llamado Inteligencia Emocional de las formas más variadas, como en esa noche de fútbol con mi hijo.

 Lo que les ocurre a estos jugadores es que para realizar estas genialidades, no necesitan que nadie se los reconozca, saben que para el equipo están bien: que lo que hacen en cada jugada es lo mejor a hacer en ese momento.

 Siguiendo la hipótesis comentada en un artículo previo, sus actos están apoyados en sus sentimientos, según el esquema: percepciónà conocimientoà juicioà sentimientoà actitudà acto (Pérez-Holanda S, elmensualovetense, 2012).

 Dicho de otro modo, sus acciones son un reflejo de sus sentimientos. Y sostengo que éstos se basan en que el juicio que tienen de sí mismos es equilibrado. No necesitan estímulo positivo ni “feedback” alguno.

 La hipótesis que defiendo es que el ser consciente de nuestros sentimientos nos permite predecir nuestros actos. Esa  conciencia de nosotros mismos también nos permite conocer nuestras capacidades, así como nuestras limitaciones. Es la llamadavaloración adecuada de uno mismo”.

 Los jugadores de fútbol que más me atraen no suelen ser delanteros. Los delanteros tienen el reconocimiento del gol, actúan mediados por una recompensa. Esta cualidad de “conocer nuestras limitaciones y capacidades” no destaca tanto como en los defensores; en los delanteros hay más de ambición, de búsqueda de reconocimiento social, de protagonismo o de autocomplacencia.

 Para cualquier persona creo que es relevante el conocer sus capacidades, pero sobre todo, sus limitaciones. Se trata de un segundo concepto de Inteligencia Emocional que tiene que ver con la confianza y la autoestima.

 ¡Y es fundamental en la construcción interna de nuestros sentimientos!

 Por otro lado, socialmente no es muy útil. Es más, estoy convencido que las personas así (consideradas “humildes”) son denostadas por la sociedad. Se les ve como débiles o “tontos”, de los que “uno se puede aprovechar”. Ser humilde es una cualidad relacionada con esta valoración adecuada de uno mismo, y la falta de necesidad que se tiene de expresarlo; es decir, que nuestra autoestima no necesita ese refuerzo extra que los demás nos darían en caso de conocer nuestros logros.

 Por todo eso, me gusta Iniesta. Siempre se da al equipo, conoce sobradamente sus capacidades y sus limitaciones. Y ante cualquier situación durante un partido de fútbol conoce la mejor jugada. También Arbeloa, o los dos Xavi. Sus sentimientos son claros y diáfanos, los expresan en cada jugada: se sienten orgullosos en el equipo y quieren hacer que su equipo sea lo mejor posible en cada jugada. Y para ello, no necesitan que les estimulen, o que le reconozcan sus méritos. Conocen perfectamente sus capacidades y sus limitaciones, su autoestima no necesita apoyo externo; la base en la que asientan sus sentimientos está hecha de esfuerzo, trabajo y una valoración adecuada de si mismos. Para mí, son más merecedores del “Balón de Oro” que cualquier otro jugador más individualista.

 Pero ¿cómo podría la FIFA medir el trabajo en equipo? Es más sencillo medir el número de goles, los diferentes trofeos logrados e indicadores así.

 En esto, volví a la realidad del salón de mi casa, y le pregunté a mi hijo cuál era su jugador favorito. Me contestó que Iker Casillas. Le expliqué cuál era el mío y la razón. Después de mi explicación, me contestó: “¡a Iker le pasa lo mismo! Tiene la responsabilidad de ser el capitán y está todo el tiempo dando instrucciones al equipo y colocando a la defensa”.

Cuestión de percepciones, pensé yo. Y terminada la conversación nos fuimos a dormir: era tarde para él, y España ya ganaba dos a cero.

trabajo colaborativo

Trabajo colaborativo

 Considero que en el campo de la investigación, los equipos de personas son fundamentales para el desarrollo y la innovación posterior. A mi juicio, las personas que desarrollen esta competencia estarán más valoradas en los equipos de investigación. Es la llamada valoración adecuada de uno mismo, que incluye conocer nuestras limitaciones y nuestras capacidades. Nos llevará a buscar soluciones, a trabajar en equipo para encontrar personas complementarias a nuestras limitaciones para nuestros conseguir objetivos.

Es decir, cambiaremos de trabajar e investigar de forma independiente hacia una forma dependiente. Lo que no es un detrimento, sino una estación intermedia para llegar a trabajar en la interdependencia, en la que ambas personas trabajan en simbiosis mutuamente positiva.

 Postdata: si esta búsqueda de complementarios se hace de forma consciente, ¡muy bien!; o mejor aún si es la consecuencia de una auténtica humildad, como Iniesta.

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1. INTELIGENCIA EMOCIONAL: AUTOCONCIENCIA

UN ENCUENTRO ESPERADO

Sergio Pérez-Holanda es investigador y doctor en Medicina y Cirugía. Hospital Valle del Nalón email: infoinvestigacionhvn@gmail.com 

Inteligencia Emocional

Inteligencia Emocional

El pasado domingo en la playa de San Lorenzo de Gijón haciendo deporte, vinieron varios perros corriendo detrás de mí, como siempre. Esto suele estropearme la tranquilidad y enturbiarme la hora de deporte, para acabar mirando a los dueños y a sus perros con cara de pocos amigos y con ganas de…

El tiempo de ocio, la forma de convivir en pareja, la manera de educar y relacionarte con tus hijos, la no fácil convivencia con los compañeros de trabajo, la no menos tensa con tu jefe, y como no, la investigación dentro de equipos multi- e interdisciplinares de personas. Antes o después tendrás ese encuentro esperado.

Puedes llegar a contactar con ese fenómeno llamado Inteligencia Emocional de las formas más variadas, en esta ocasión sólo era una tarde soleada de ocio en Febrero.

Me gusta Punset (TVE. Barcelona 2012). Me gusta tanto lo que dice como lo que no dice, y trata que diga el espectador una vez finalizado el programa dominical. El otro día decía que “uno de los tres factores determinantes de la evolución de la especie humana fue la formación del grupo”. La capacidad de entender que si las personas se unían en grupos, eran capaces de ayudarse, protegerse y defenderse, podían superar a otras personas individuales y a sus enemigos del tipo que fueran.

Las personas nacemos sociales, necesitamos no sentirnos solas. ¡Tantos ejemplos se podrían poner de trastornos psicosomáticos, psiquiátricos o médicos, atribuibles a la soledad…!

Y en ese instinto natural de convivir en grupo y necesitarlo, la psicología moderna ha iniciado su andadura recientemente: hace unos 30 años del nacimiento del concepto de Inteligencia Emocional.

En su escalón más alto, es decir, en el grado de experto, llegamos a ser capaces de gestionar las relaciones sociales, tan importantes en todas las facetas de la vida, y como no en el campo de la investigación.

Vayamos paso a paso.

Dice S. R. Covey (Paidos Plural. Barcelona. 2002) que “antes de gestionar lo de fuera, debemos ser capaces de gestionar lo de dentro”. O lo que es lo mismo, antes de gestionar lo que sienten los demás y me hacen sentir a mí, debo llegar a saber lo que yo siento y por qué lo siento. Es decir, debo tomar conciencia de mi mismo.

Posiblemente este podría ser el primer concepto de Inteligencia Emocional que se debe conocer, y además el más difícil de mecanizar mentalmente.

¡La clave está en los sentimientos!

Quiero decir, que la explicación de mis propios actos está en mis sentimientos. Y me explico. Leí recientemente un libro del Dalai Lama (Limpergraf. España. 2007) del que saqué varias conclusiones a propósito de esto. Resulta que nuestra existencia depende de varios factores; antes he mencionado la necesidad o dependencia del grupo. El Dalai Lama clasifica esa dependencia, “como seres dependientes que somos”, en tres tipos: “dependencia del entorno, dependencia  de las partes del ser o dependencia del pensamiento”.

Dejando aparte las dos últimas para otra ocasión, esa dependencia del entorno es la que habría desembocado a la Evolución a dotarnos de órganos de los sentidos, con los cuales somos capaces de percibir lo que está fuera de nosotros, para conocer nuestro entorno.

Pues bien, con eso que percibimos surge nuestro conocimiento. A su vez, de ese conocimiento se generan nuestros propios sentimientos, los cuales producen nuestras actitudes ante dicho conocimiento, y por fin estas actitudes nos hacen realizar (o no) nuestros actos.

La consecuencia de todo lo anterior es que la clave de la convivencia en grupo son los sentimientos. Si somos capaces de hacer consciente lo que sentimos, podemos llegar a saber el porqué de nuestras acciones. Además, ser capaz de entender lo que te lleva a sentir así, te permitiría ser capaz de modificarlo.

Pues bien, volviendo a mi tarde de deporte en la playa, resultó que en ese momento fui consciente de mi evidente enfado, lo que me llevó a preguntar a la dueña por qué dejaba al perro suelto si eso molestaba a los que estábamos por allí. Para mi sorpresa, resultó que la dueña era ciega, y me contestó que era el único ratito que el perro tenía libre a la semana; el resto del tiempo “trabajaba” como su perro-guía. Entonces, miré al perro: una sensación de carne de gallina recorrió mi espalda y me emocioné. Pasé el resto de aquella tarde con el perro detrás, pero ya no fué molesto para mí; por el contrario, fui diciéndole cosas y jugueteando con él.

Había sido consciente de mis sentimientos y sus causas. La explicación de la dueña del perro cambió la percepción-conocimiento y con ellos los sentimientos hacia el perro y su dueña: ya no eran de ira. Ellos dejaron de ser molestos. Ya no alteraban mi bienestar.

conciencia de si mismo

conciencia de si mismo

En el campo de la investigación, los equipos de personas son fundamentales para el desarrollo y la innovación posterior. A mi juicio, sólo serán capaces de prosperar los equipos en los que las personas desarrollen esta competencia llamada conciencia de uno mismo.

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Entornos Personales de Aprendizaje

PLE (Personal Learning Environment)

Esta semana he tenido la suerte de poder compartir mis conocimientos sobre PLE (Personal Learning Environments) con los compañeros de la Unidad de Gestión De Salud Mental del Hospital Valle del Nalón.

Pestañas de mi PLE: PLE de José Simó

PLE de José Simó

Los PLE son entornos de aprendizaje aplicables a personas, organizaciones, instituciones, etc. En cuanto a la investigación se refiere, son entornos ideales para los investigadores, aunque también lo son para tener un entorno activo y dinámico de aprendizaje en un Servicio Médico o Unidad de Gestión Clínica. Especialmente relevante sería su utilización en la formación MIR, Enfermería, Celadores, Auxiliares de Enfermería,etc Creando un espacio común donde gestionar la información y el conocimiento así como tener la posibilidad de  generar  nuevos contenidos y  compartirlos, aportando un indudable valor al grupo, persona u organización.

Definición de PLE:  Los Entornos Personales de Aprendizaje (PLE, por sus siglas en Inglés de Personal Learning Environment) son sistemas que ayudan a los estudiantes a tomar el control y gestión de su propio aprendizaje.

  • Fijar sus propios objetivos de aprendizaje
  • Gestionar su aprendizaje, la gestión de los contenidos y procesos
  • Comunicarse con otros en el proceso de aprendizaje

Un PLE puede estar compuesto de uno o varios subsistemas: así, puede tratarse de una aplicación de escritorio o bien estar compuestos por uno o más servicios web.1

Conceptos importantes en un PLE incluyen la integración de los episodios de aprendizaje formales e informales en una experiencia única, el uso de redes sociales que pueden cruzar las fronteras institucionales y la utilización de protocolos de red (Peer-to-Peer, servicios web, sindicación de contenidos) para conectar una serie de recursos y sistemas dentro de un espacio gestionado personalmente.

La primera referencia documentada al Entorno Personal de Aprendizaje data del 4 de noviembre de 2004 y pertenece a The Personal Learning Environments Session at JISC/CETIS Conference 2004 .

El término fue, sin embargo, mayormente popularizado por Scott Wilson al publicar en su blog un diagrama ilustrando una visión futura del entorno virtual de aprendizaje. (Wikipedia)

Veamos algunas características del proceso:

  • Buscar
  • – Filtrar
  • – Organizar
  • – Generar contenidos
  • – Compartir
  • – Comunicarse/Conversar
  • Aprendizaje durante toda la vida
Esquema básico de un PLE por David Alvarez eaprendizaje
PLE

PLE

En nuestro caso vamos a dar como válido la utilización de herramientas de fácil configuración y manejo como serian Netvibes o Pageflakes,(herramientas que se utilizan como escritorios virtuales) pero siempre dejando claro que para objetivos más ambiciosos sería ideal utilizar plataformas como Elgg, Moodle o RssHoper.

1) Configuración de mi primera pestaña: acceso a mi email del SESPA, acceso a la intranet del SESPA, mis tareas para realizar, calendario etc.

Configuración primera pestaña de mi PLE

2) Pestaña de mis buscadores de información médica

Buscadores médicos en el PLE de José Simó

Buscadores en el PLE de José Simó

De igual forma iremos configurando según nuestro interés, las diferentes pestañas que queramos crear para cumplir nuestros objetivos de aprendizaje, información y gestión del conocimiento.

En el apartado tutoriales de este Blog teneís un tutorial de netvibes, donde se explica con claridad el manejo de la herramienta.

Este es el enlace a mi PLE , si quieres comentarme algo sobre el tema aquí me tienes a tu disposición.

J.Simó

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Investigación biomédica I+D+i en el Salón de actos del Hospital Valle del Nalón

Innovamos para ti (Gestión del I+D+i)

El pasado día 11 de enero de 2012 tuvo lugar en el Salón de Actos del Hospital Valle del Nalón la charla Innovamos para ti (Gestión del I+D+i), en clara alusión a la visión que tenemos en nuestra Comisión sobre la función que desempeñamos: de velar por nuestros usuarios investigadores en cualquier escenario relacionado con la investigación e innovación biomédica. Tampoco ha sido casualidad que el primer slideshare que colgamos en el blog sea una charla destinada a futuros investigadores, los médicos residentes de nuestro centro. Ellos son el futuro de la investigación biomédica. El tema abordado es un primer escalón, consistente en que se puedan visualizar las actividades y cómo se enlazan unas con otras, y cómo establecen relaciones entre ellas, en lo que se denomina un mapa de proceso.

El mapa de proceso es un instrumento usado en Calidad, que permite el diseño y la armonización de las diferentes actividades en el sector biosanitario. Su gran utilidad es facilitar la visualización de las mismas y sus vínculos.

No hemos encontrado esquemas parecidos previos en el campo de la investigación biomédica, lo que ciertamente le da un valor añadido a esta presentación. Además se encuentra registrada como Creative Commons Licence, permimitiendo accesibilidad a los lectores para su copia y descarga íntegra.

Se ha incluido un caso práctico real, y el desarrollo presenta escaso contenido teórico y mucho contenido gráfico en el desarrollo del mapa de procesos, para facilitar su comprensión por el lector. !espero que os guste!

Fdo. S. Pérez-Holanda.

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Blog de la Comisión de Investigación HVN

"Hospital Valle del Nalón"

Hospital Valle del Nalón

Con este Blog pretendemos dar a conocer La Comisión de Investigación del Hospital Valle del Nalón, que actividades desarrolla, quienes son sus miembros, donde está ubicada, etc., con la finalidad de acercarnos a los usuarios de nuestra área de influencia, así como a los propios trabajadores de la sanidad con el objetivo de difundir nuestras actividades y promover iniciativas que permitan el desarrollo de lineas de trabajo encaminadas a mejorar la salud de los habitantes de la zona.

La Comisión de Investigación es un órgano de asesoramiento y evaluación de los proyectos de investigación del Hospital Valle del Nalón, ÁREA VIII del Principado de Asturias. Su composición es mixta, formada por especialistas hospitalarios, por personal sanitario y no sanitario. La Comisión de Investigación ha evaluado un importante número de trabajos de nuestra Área a lo largo de su historia.

En nuestro hospital existen, desde hace años, acreditadas líneas de investigación que encuentran difusión en revistas de reconocido prestigio, con elevados índices de impacto. Son las que, con el tiempo van creciendo y ramificándose de forma aparentemente inagotable. Pero aún es más gratificante observar cómo una investigación más modesta no deja de surgir en cualquier rincón de nuestro centro, en los que investigadores inicialmente noveles terminan siendo investigadores de gran prestigio a nivel nacional e internacional.

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